Textos y artículos
Humanización del parto, la vida y el nacimiento
Investigaciones
Noticias
Actividades
Recursos
 
Contactarse
 
 
 
 

Embarazo y parto
suave y saludable

 

El parto humanizado, suave y saludable, respeta y dignifica a la mujer y su bebé en un momento clave de la existencia.

Es cada vez más evidente que el parto normal no puede seguir siendo medicalizado y hospitalizado. Exijamos cambios en el actual sistema de atención del parto.

Los médicos y hospitales son para el tratamiento de enfermedades y complicaciones de la salud. Por eso, sólo deben intervenir en el proceso natural del parto en caso de que ocurra alguna emergencia.

Lo esencial es que las mujeres participen y tomen las decisiones, con información previa, durante el embarazo y el parto. Usted tiene el derecho de opinar y negarse a un determinado procedimiento médico. Esto se ampara dentro del marco legal y ético de los servicios de salud.

Luchemos por entornos más agradables y relajantes, con profesionales que tengan un enfoque que apunte a la salud y no a la enfermedad. No aceptemos que se sigan violentando nuestros derechos como mujeres y como usuarias de los servicios de salud.

Exijamos respeto a los derechos de las mujeres embarazadas y procuremos tener un ambiente agradable, cálido y amoroso para la bienvenida de nuestros bebés.

 

Algunas recomendaciones

Compañía. El embarazo no depende solo de la mujer embarazada. Quienes rodean a la futura mamá tienen mucho que aportar o mucho en qué ayudarla. Estar al tanto, conocer el proceso del embarazo y ayudarla a recordar todo lo que le conviene hacer para un embarazo y parto más saludables, es parte de lo que pueden hacer quienes están alrededor de ella. Disfrute de la compañía de sus seres queridos, evite malos ratos y molestias, piense que debe estar a gusto y sentirse bien para el mejor desarrollo de su bebé. No deje de expresar sus sentimientos, hágales saber a las personas que están cerca suyo lo que quiere de ellas.

Actividad. El embarazo no es una enfermedad. Por lo tanto, hacer un poco de ejercicio todos los días, caminar, nadar, andar en bicicleta o cualquier otro ejercicio que le guste es muy beneficioso para su salud. Procure no agotarse o exigirse demasiado. Usted necesita una buena condición física para vivir el embarazo y el proceso del parto de manera saludable.

Descanso. Duerma más y mejor. A muchas mujeres embarazadas les da mucho sueño; deberían atender las señales del cuerpo y dormir cuando éste lo pide. Si puede, tome una siesta después de almorzar. Trate de acostarse temprano; las horas que duerma antes de medianoche son las que más le sirven para mejorar su condición.

Alimentación. Mejore su dieta, ponga mucha atención a lo que come. Intente siempre que su plato esté balanceado. Esto significa que la comida tenga las proteínas, vitaminas, minerales y carbohidratos necesarios para una buena alimentación.

Debe comer los alimentos en su forma más natural posible: granos integrales, frutas frescas, verduras, frijoles, lentejas, pescado, huevos, lácteos, semillas, etc. Trate de evitar siempre comidas procesadas, comidas rápidas y grasosas, café, gaseosas, harina o pan blanco, conservas y comida en latas, etc.

Es común subir entre 10 y 20 kilos durante el embarazo; el peso ideal depende de las necesidades o características de cada mujer. Tener mucha hambre es una buena señal cuando está embarazada. Su bebé “come” 24 horas al día; si usted siente malestares o hambre es porque su bebé le está pidiendo comida.

Comer bien le ayuda a prevenir el estreñimiento, hemorroides, várices, anemia, problemas digestivos, achaques, aborto, presión alta, toxemia, retención de líquidos, parto prematuro, entre otras complicaciones.
Después del parto, la dieta es importante para reducir complicaciones, fortalecerse y mejorar la lactancia.

 

Prácticas innecesárias y peligrosas

Vía intravenosa. Se administra un suero intravenoso con la finalidad de mantener hidratada a la mujer, sin embargo, en un parto natural y normal lo mejor es que la mujer coma alimentos ligeros y beba abundante líquido para mantenerse bien alimentada e hidratada.

Tactos vaginales. Es rutina en los hospitales que se realicen muchos tactos e incluso que los hagan muchas personas. Médicos, enfermeras y hasta estudiantes lo realizan para aprender y para saber cómo va el proceso de dilatación y borramiento del cuello uterino. Hacer tactos no es necesario en un parto normal. Pueden provocar infecciones, inhibe la labor natural y fisiológica del parto, es doloroso, humillante y una violación a los derechos de las mujeres.

Suero con pitocín. Se aplica para acelerar el parto, a pesar de que produce contracciones más dolorosas y frecuentes. Obstruye la oxigenación del bebé (provoca sufrimiento fetal). No debería usarse rutinariamente. El parto puede estimularse con otras prácticas naturales como el movimiento, la relajación, un baño en ducha o tina de agua, estimulación de los pezones, privacidad e intimidad.

Posición acostada. Litotomía se le llama a la posición de la mujer acostada con las piernas para arriba en estribos; es la peor posición posible para el parto. Esta posición hace que el bebé tenga que ir contra la gravedad para salir. La mujer debería elegir la posición, incluso estarse moviendo en cualquier momento de todo el proceso. La litotomía convierte a la mujer en un objeto de estudio e intervenciones, donde ella no tiene ningún control de lo que está pasando con su cuerpo y su parto.

Piquete. Ya está demostrado que los daños ocasionados por la episiotomía (piquete) son más que los beneficios. El piquete es un corte que se aplica de la vagina hacia el recto y se realiza cuando la cabeza de su bebé esta comenzando a coronar. Es una consecuencia directa de la posición acostada para parir, ya que al salir hacia arriba casi siempre se producen desgarros y el piquete “conduce” al desgarro para que éste sea “controlado”. Las complicaciones son demasiadas: infecciones, ruptura del recto, hemorragia, dolor, inflamación, depresión y trauma posparto, dificultad para reanudar la vida sexual, etc.

Limpieza uterina. Consiste en introducir un instrumento metálico envuelto en gasa por el canal vaginal hasta el útero. Los tejidos de esa región tienen alta sensibilidad y una intervención externa es muy dolorosa y puede provocar infección, hemorragias y hasta ruptura del útero. Se podría evitar si no se apresura la salida de la placenta o si se saca con cuidado. La recuperación de la mujer incluye, naturalmente, un proceso de limpieza de sus órganos internos que se va desarrollando conforme pasan los días posparto. Esta intervención está prohibida. Sin embargo, en algunos casos se sigue aplicando, al igual que con la práctica de Kristeller (presión sobre el útero para “empujar” al bebé hacia afuera).

 

Prácticas saludables

De acuerdo. Converse y haga saber cuáles son sus deseos y necesidades para su proceso de parto. El personal de salud tiene la obligación de informarle y respetar sus decisiones. Elabore una lista por escrito de lo que quiere y no quiere durante el embarazo y el parto y entréguele una copia a quien asista su parto.

Sentimientos. Sienta, exprese sus miedos, alegrías, esperanzas con las personas más cercanas. Exija que se respeten sus sentimientos, ya que ninguna sabiduría médica será más importante que sus propios sentimientos.

Trato y actitudes. Quién entienda su parto como una experiencia única e irrepetible podrá comprender que usted necesita un trato especial y una actitud positiva frente a la vida y frente a su dignidad como persona. Quien ve al parto como un número más en su largo día de trabajo, difícilmente entienda que usted no es una “paciente” sino la persona más poderosa del mundo.

Respiración, vocalicación, imaginación y movimiento. Utilice técnicas para relajarse, la respiración (larga y pausada) y la vocalización (sonidos bajos y profundos) le ayudarán a la relajación. La imaginación la puede llevar a lugares tranquilos y agradables; imagine la salida suave de su bebé. El movimiento es fundamental en todo el proceso del parto.

Agua. El parto en agua va tomando cada vez más importancia en el mundo. Y aunque no vaya a tener su parto en agua, una ducha tibia o una tina calentita puede ayudarle a disminuir los dolores; relaja el cuerpo y la mente y, en muchos casos, acelera el trabajo de parto.

Buena compañía. La compañía elegida por la mujer es uno de los factores para un parto confortante y relajado. Su pareja o la familia pueden ser la compañía ideal. También existen “doulas”: personas dedicadas a la atención integral del proceso de embarazo, parto y posparto. Quien atiende su parto facilita, en realidad, un proceso que es suyo.

Ambiente. En general, el hogar es el ambiente más conocido, familiar y seguro para la madre. Allí el ambiente es controlado y decidido por ella. Lo más agradable son luces suaves, música relajante, olores placenteros, temperatura adecuada y todas las comodidades que desee. Para la persona recién nacida, el ambiente frío y despersonalizado de un hospital no podrá superar nunca a la calidez y bienvenida de su familia, en su propio ambiente.

En casa. Es la forma más natural de recibir a una nueva persona en la familia. Allí el parto ocurre según sus propias necesidades y exigencias. Las complicaciones son menores. Cada vez son más las mujeres que eligen parir en su casa. Puede que usted crea que en su casa no tiene las condiciones adecuadas, por lo que deberían existir casas especializadas o maternidades con un enfoque humanizado del parto para que el hospital no sea la única opción.

.

 

Arriba
Comunicados
Firme y súmese a la petición
Libertad de movimiento en el parto 
 
Textos

Primal es una asociación independiente dedicada a promover estilos de vida natural.
Los textos aquí publicados pueden ser reproducidos. 2002.
primal@cosmovisiones.com