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"Negados prohibidos e invisibilizados" así, muchas mujeres jóvenes se refirieron sobre la situación de sus derechos sexuales y reproductivos y la salud en general de manera integral.
El 28 de mayo de 1999, Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer, organizamos un foro público de discusión, expresión y análisis. Fue un esfuerzo regional coordinado por tercer año consecutivo en el marco de la campaña "por el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos". Su llamado a la Acción de 1999 fue: Acceso a Educación, Información y Servicios de Salud Sexual y Reproductiva para las y los jóvenes.
Las jóvenes de 10 a 19 años de la actualidad es la generación más numerosa de la historia.
La sociedad atraviesa un período de rápidas transformaciones que despliegan nuevas posibilidades y novedosos desafíos para la juventud. Esto, a la vez, hace aún más evidente las grandes carencias que enfrentan las y los jóvenes en la vida diaria. Por muchas razones se ven en riesgo la salud, calidad de vida y bienestar. No es posible responder a estas carencias y necesidades con esquemas, políticas y programas que responden a patrones formados por criterios y conceptos meramente adultos y que no varían con el correr de los tiempos.
Durante la Conferencia Mundial sobre Población y Desarrollo realizada en el Cairo, Egipto 1994, los gobiernos, organizaciones, organismos internacionales y de cooperación se comprometieron a trabajar temas como: las relaciones y la igualdad entre los sexos, la violencia contra las y los jóvenes, la conducta sexual responsable, la planificación familiar, la salud sexual y reproductiva, las enfermedades de transmisión sexual, la infección por el VIH y la prevención del SIDA.
Es hora de asumir estos acuerdos y de que las jóvenes tengan una participación activa y plena en las decisiones y políticas que sobre ellas se decidan.
Este esfuerzo cuenta con el apoyo de la Colectiva Feminista Pancha Carrasco, Colectiva Universitaria Viviana Gallardo, Fundación Arias, Radio Feminista Internacional (FIRE), Servicio de noticias Especial de la Mujer (SEM), la Asociación de Mujeres en la Salud y la Agenda Política de Mujeres Costarricenses.
Es parte de una iniciativa a nivel internacional impulsada por la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe que ha convocado a organizaciones a desarrollar acciones que, en una u otra forma, busquen modificaciones favorables a la situación de la población joven de sus respectivos países.
A continuación podrán leer lo que se dijo en el Foro Público y una memoria de la campaña en Costa Rica.
Una mirada a nuestros derechos
(los sexuales y los reproductivos juntos y separados)
¿Por qué hablar de estos temas hoy? ¿Es que se ha vuelto otra "moda"? o ¿es que tenemos que aprovechar ciertas coyunturas internacionales? Pues ni uno ni otro, es un tema de siempre del movimiento feminista y del movimiento de mujeres. Una de las principales luchas por el reconocimiento de los derechos que las mujeres, como humanas, debemos ejercer ha sido, intentar sacar lo sexual y lo reproductivo del ámbito privado y ponerlo en el centro de la escena política. Estos temas no deben quedar restringidos a los pensamientos interiores de las mujeres, ni a la conversación en el ámbito privado en que vivimos. Lo tenemos que sacar a al ámbito público, debemos transformarlo en hechos políticos y así demostrar, como siempre lo hemos intentado, que son derechos inalienables y como tales deben conocerse y respetarse.
Con este foro queremos seguir en la lucha por la reivindicación de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, de todas las mujeres, enfatizando, desde nuestra vivencia, los derechos de las mujeres jóvenes.
Salud integral
La salud sexual y reproductiva debe ser considerada dentro del marco de la salud integral de las mujeres. Esto requiere condiciones generales de bienestar, tranquilidad, seguridad y entendimiento. Necesita buena salud y alimentación, protección contra la violencia y reducción de los riesgos de salud ocupacionales y ambientales a lo largo de la vida.
Desde un punto de vista integral, la salud no es simple falta de enfermedad. La salud tiene que ver con toda nuestra vida, con las formas de comportamiento hacia nosotras mismas y hacia las demás personas; hacia el medio que nos rodea. Implica las formas de producción y consumo, el trabajo, la diversión, el ocio, el descanso. Así, la salud sexual y reproductiva debe verse de manera integral y no solo como la "no enfermedad para tener hijos".
Aunque estos conceptos (salud sexual y salud reproductiva) tienen que ver con mujeres y hombres, tiene mayor resonancia en las mujeres y, de esta forma, requiere una asignación preferencial de recursos a la salud de las mujeres.
Salud sexual
La salud sexual es un estado general de bienestar físico, mental y social, y no de mera ausencia de enfermedades o dolencias, en todos los aspectos relacionados con órganos sexuales y sus funciones y procesos, así como de la persona en general, de forma integral.
La salud sexual es la capacidad de mujeres y hombres de disfrutar y expresar en plenitud su sexualidad y de hacerlo sin riesgo de enfermedades trasmitidas sexualmente, embarazos no deseados, coerción, violencia y discriminación. La salud sexual nos posibilita vivir nuestra vida de forma integral y satisfactoria. Nos permite desarrollar nuestras relaciones personales y nuestra propia identidad sexual. Asimismo nos brinda placer y aumenta nuestra capacidad de tomar decisiones, de comunicar y de cuidarnos y respetarnos a nosotras mismas.
Salud reproductiva
La salud reproductiva es un estado general de bienestar físico, mental y social, y no de mera ausencia de enfermedades o dolencias, en todos los aspectos que tienen que ver con el sistema reproductivo y sus funciones y procesos. En consecuencia, la salud reproductiva entraña la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos de procrear, y la libertad para decidir hacerlo o no hacerlo, cuándo y con qué frecuencia. Esta última condición lleva implícito el derecho de la mujer y el hombre a obtener información y de planificación de la familia de su elección, así como a otros métodos para la regulación de la fecundidad y acceso a métodos seguros, eficaces, asequibles y aceptados por ambas personas.
Derechos sexuales
Los derechos sexuales son un elemento fundamental de los derechos humanos. Tienen que ver con el derecho a ejercer una sexualidad placentera. Los derechos sexuales incluyen el derecho a la libertad y a la autonomía en el ejercicio responsable de la sexualidad. Una extensa lista, inacabable, expresa lo que consideramos son nuestros derechos sexuales.
Derechos reproductivos
Los derechos reproductivos tienen que ver con la libre elección de ser madre o no. De cómo y cuando tener hijos o hijas. La lista de estos derechos la hacemos entre todas, podemos enumerar muchos aunque lo principal es su respeto y su ejercicio pleno.
Las diferencias, la importancia de diferenciarlos
Salud sexual y salud reproductiva no son sinónimos. Si bien abarcan la misma zona de nuestros cuerpos, es importante reivindicar la salud sexual y los derechos sexuales para el goce, el disfrute pleno, sin coerciones, sin tabúes, sin miedos de forma libre y plena satisfacción. La salud reproductiva y derechos reproductivos como parte fundamental de la vida de las mujeres en cuanto al bienestar mental, emocional y físico, la elección de la maternidad, de la corresponsabilidad en cuanto a la educación y crianza de los hijos o hijas.
La salud sexual es fundamental para el desarrollo pleno del potencial humano, para disfrutar de los derechos humanos y para un sentido general de bienestar. Los derechos sexuales acentúan el respeto mutuo dentro de relaciones interpersonales y aseguran que las personas sean capaces de disfrutar la sexualidad como una profunda intimidad entre los seres humanos, lo cual es esencial para el bienestar de todas las personas, las parejas, las familias y la sociedad.
La salud reproductiva y los derechos reproductivos son integrales a los derechos humanos y esenciales para el disfrute del pleno potencial humano de cada persona y para el bienestar mental, emocional, físico y espiritual.
El respeto y ejercicio de los derechos y la salud sexual y reproductiva brinda la base para nuestro empoderamiento, para lograr la igualdad de género, para la salud neonatal y la sobrevivencia, para la salud y desarrollo de hijas e hijos y para el bienestar general de las personas. Así como la eliminación de todo tipo de violencia contra las mujeres.
Los números
Actualmente, las personas jóvenes son la generación joven más numerosa de la historia. El total de la juventud actual (entre 10 y 19 años) es alrededor de 1000 millones de personas. De estas, casi 260 millones son mujeres de 15 a 19 años. Alrededor de 14 millones de mujeres de esta edad dan a luz cada año.
En Costa Rica la población total para 1998 era de 3.764.171 millones de habitantes, según el Instituto de Estadística y Censos consultado por SEM. De este total, 1.867.056 son mujeres, es decir casi la mitad de la población. Las mujeres jóvenes (de 10 a 24 años) representan menos de la mitad del total femenino, 545.521 personas (203.635 de 10-14 años, 182.532 de 15 a 19 años, 159.354 de 20 a 24 años).
La edad media de inicio de las relaciones sexuales es a los 16 años.
En cuanto a los embarazos de las costarricenses, del total de casi 80.000 nacimientos durante 1998, un 20 por ciento corresponde a madres jóvenes, siempre según datos del Instituto de Estadística y Censos.
Es importante señalar que, según la Caja Costarricense del Seguro Social, hay un alto porcentaje de mujeres jóvenes que no reciben ningún anticonceptivo y un alto porcentaje a quienes se le receta la píldora y, en un número significativamente menor el uso del preservativo. Esto tiene que ver con una orientación que antepone lo reproductivo sobre la salud, el cuido, la prevención y disfrute sexual de las mujeres.
Las mujeres jóvenes en todo esto
Como vamos a escuchar más adelante, las mujeres jóvenes necesitamos de servicios de salud e información para proteger nuestra salud y ejercer nuestros derechos. Si se quiere que las personas jóvenes experimenten su sexualidad de manera positiva y sana, así como que asimilen y actúen de acuerdo con los valores de la igualdad de género, necesitamos recibir información adecuada y apoyo social y emocional. Los padres, las madres y las instituciones sociales suelen ser incapaces o no están dispuestos a proporcionar la información que las personas jóvenes necesitan y, con su propio comportamiento, pueden fomentar una comprensión negativa e imprecisa de la sexualidad.
Pero además de la información necesitamos tomar las decisiones sobre nuestros cuerpos, nuestras vidas. Necesitamos espacios en la elaboración de programas y políticas públicas.
Por eso, las mujeres jóvenes nos reunimos a decir que ya basta de ocultamientos, basta de engaños y basta de ignorantes cegueras ante una realidad que desmorona cualquier discurso moralista incapaz de ver lo que realmente quieren las personas jóvenes.
Por eso hemos nombrado este nuestro foro así:
Negados porque insisten en creer que no existen.
Prohibidos porque no quieren que se los reconozca y ejerza.
Invisibilizados porque se los mantiene en oscuridad y ocultamiento.
Los derechos sexuales y reproductivos están para todas, para que se
los reconozca, difunda y ejerza todo lo que puedan.
Elaborado por Gabriela Cob con base en las "Hojas de Acción de Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos de las Mujeres" de HERA (Health, Empowerment, Rights & Acconuntability) e información de SEM.
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