Las relaciones de pareja en las trabajadoras
del sexo
Por Patricia Velázquez
¿Que es una relación de pareja?
Es una situación en donde dos personas conviven, ya sean del
mismo sexo o del sexo opuesto y en la que están involucrados sentimientos,
afectos y expectativas.
No necesariamente deben vivir juntas las dos personas para que se dé
una relación de pareja; cada cual puede vivir en su casa pero igualmente
están teniendo un compromiso juntos .l
Los motivos por los cuáles dos personas se unen pueden ser diversos;
para algunas la motivación puede ser el amor, para otras la estabilidad
económica, la compañía, la seguridad o el apoyo moral.
No es fácil
Independientemente de los motivos que puedan unir a una pareja, o de
si viven juntos o no, la convivencia entre dos personas no es una cosa
sencilla; ya que en una pareja se unen dos historias de vida distintas,
con diferentes gustos, deseos y aspiraciones.
No somos iguales
Intentar encontrar a alguien igual a una es imposible, la otra persona
siempre dirá cosas o hará cosas que en algún momento
nos molestarán y viceversa.
Convivir con alguien más, implica mucha paciencia, tolerancia
y una actitud positiva de ambas partes.
Para tener una relación de pareja satisfactoria es necesario
en primer lugar aprender a comunicarnos de una forma clara, sin herir los
sentimientos de la otra persona, pero expresando todo lo que necesitamos
decir.
Debemos tener claro una pareja es una situación que involucra
a dos, por lo tanto los cambios deben ser dados por ambas partes. Podría
ocurrir que nosotras estemos haciendo todo lo posible porque la relación
sea feliz pero la otra persona no hace nada. En ese caso sería
importante preguntarnos si vale la pena continuar con esta relación
que nos desgasta y nos quita energía.
Hablemos, no nos ataquemos
El primer paso es pensar, tomar conciencia de qué es lo que nos
está molestando y por qué. Una vez que lo tengamos claro
lo mejor es buscar un momento en que nos sintamos calmadas; que ni nosotras
ni nuestra pareja estén enojadas. Lo mejor es no acusar ni atacar.
Cuando decimos nunca me ponés atención, sos un grosero
conmigo lo que estamos logrando es que la otra persona se ponga a la defensiva
y nos ataque.
Lo ideal sería decir: “Me gustaría que me pusieras más
atención, a veces siento que me ignoras.” Así estamos expresando
lo que sentimos sin atacar a la otra persona.
La sexualidad
Otro asunto delicado es la sexualidad, la cual depende en gran medida
del tipo de comunicación que se dé entre la pareja y de la
confianza que exista; si no existe una comunicación real probablemente
nos sintamos muy apenadas de pedir lo que nos gusta en el sexo y nos quedaremos
calladas esperando que la otra persona adivine nuestros deseos.
Si queremos que el sexo sea divertido y placentero debemos poner de
nuestra parte, no esperar que la otra persona tome siempre la iniciativa
o decida qué es lo que van a hacer.
Muchas veces el sexo se convierte en algo rutinario, se hace en el
mismo lugar, a la misma hora y siempre se hace lo mismo. Si queremos que
sea diferente tratemos cosas nuevas. Aunque una lleve mucho tiempo con
alguien se le puede intentar seducir cada día, prender unas candelitas,
arreglarse para la pareja o dejar a los niños con alguien que los
cuide uno o dos días por mes puede ayudar.
¿Y cuando hay hijas o hijos?
Otro aspecto importante en una relación de pareja es si hay hijas
e hijos, ya sea de esta relación o de otras anteriores, muchas
veces esto acarrea discusiones y malos entendidos. Primero tenemos que
tener claro si deseamos o no que nuestra pareja participe en la crianza
de nuestros/as niños/as. Sea cual sea nuestra decisión es
importante decïrsela tanto a nuestra pareja como a nuestros
hijos.
Lo importante es que ante todo exista mucho respeto entre ambas partes,
para que así ni los/as niños/as ni nuestra pareja se sientan
enojados o resentidos.
Celos; una trampa para la pareja
Los celos suelen dar grandes problemas a la relación, así
como mucha inestabilidad a la persona que los está sintiendo. Usualmente
estos son infundados y nacen de inseguridades de una misma. Estos usualmente
empeoran por comentarios de terceros/as que no siempre son tan bien intencionados.
Lo ideal es que si tenemos alguna duda o sospecha respecto a la fidelidad
de nuestro compañero o compañera se lo preguntemos directamente,
en lugar de estar jugando a las detectives.
Cuando quien amamos nos maltrata
Las mujeres que ejercemos la prostitución muchas veces tenemos
problemas con nuestro marido o pareja, ya que a veces esta nos golpea,
grita o controla. NO ENTENDEMOS POR QUE Y A VECES PENSAMOS QUE TIENEN DERECHO
A HACERLO.
El problema es que nos duele, nos vamos amargando y cada vez nos sentimos
más prisioneras de la relación.
¿Por qué nos pasa esto?
Así como hay amigos/as que a una la ayudan y la aprecian, también
hay quienes nos explotan y tratan de sacarnos provecho como sea. por eso
cuando conocemos a esta persona que nos acepta, nos chinea y de primera
entrada no le importa que la pulsiemos, caemos redonditas a sus pies.
En el fondo pensamos que no merecemos que nos quieran, porque nos hemos
acostumbrado a oír a la gente, sobretodo a la más mogigata
decir que las trabajadoras sexuales somos malas, bla, bla, bla.
Entonces empezamos a aguantar y aguantar cosas; la persona dulce y
especial que conocimos ahora se enoja, no quiere que la pulsiemos ni que
hablemos con nadie más. Se pone celosa por todo y cada vez nos falta
más al respeto.
Y entonces...
Lo primero, es quitarnos la sensación de pobrecitas. Nosotras
no somos ningunas pobrecitas; hemos salido siempre adelante solas y podemos
seguir adelante.
Segundo, tendríamos que preguntarnos para qué estoy
yo con esta persona ; para que me explote, para que me pegue, me critique,
me haga sentir fea o para querernos y acompañarnos en los
momentos difíciles. Pueden haber otras respuestas lo importante
es tener claro que nos une a esta persona y si realmente vale la pena aguantar
o no.
El ciclo de la violencia.
El ciclo de la violencia hace que en ocasiones nos veamos atrapadas
en relaciones dolorosas que nos desgastan y nos van quitando la alegría
de vivir.
El ciclo funciona más o menos así: primero nos tratan
muy bien, poco a poco empiezan a decirnos que somos feas, tontas o locas
y empezamos a creerlo, poco a poco nuestra pareja se vuelve más
agresiva hasta el punto de golpearnos. Cuando nos ve enojadas o tristes
se disculpa: dice que fue culpa nuestra que si una se portara bien no pasarían
estas cosas. Nos hace sentir culpables, luego pasan los días y aumenta
la tensión hasta que nos vuelve a gritar o golpear. A veces disculpamos
a nuestra pareja , diciendo que estaba bajo efectos del alcohol o
de alguna droga. Pero lo cierto es que una persona ebria o drogada
no hace nada que en el fondo no desee hacer.
Trata de identificar si vives una situación así y pide
ayuda, estos problemas es mejor vivirlos acompañadas, en La Sala
te podemos ayudar.
¿Todas las relaciones de pareja terminan así?
No. No todas personas son agresoras, pero lo cierto es que vivimos en
una sociedad machista y tenemos que poner las reglas del juego desde el
principio; hablar claro de qué estamos dispuestas a aguantar y que
no.
Las relaciones implican mucha paciencia y si queremos respeto,
cariño y solidaridad tenemos que estar dispuestas a dar lo mismo.
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