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| Ejemplos
de Leyes Internacionales y Responsabilidades
Hemantha Withanage, Environmental Foundation
Ltd.,
Friends of the Earth, Sri Lanka
El involucramiento de las Instituciones Financieras Internacionales como el Banco Mundial, el Asian Development Bank, Fondo Monetario Internacional, etc. en la explotación de recursos en el tercer mundo es un hecho muy claro. Los fondos de las Instituciones Financieras Internacionales (IFI´s) ayudan directamente a convertir las políticas locales hacia una creciente explotación de recursos, la conversión de los bosques en campos comerciales, la construcción de vías y caminos hacia el campo, y construcción de represas para explotar los recursos a gran escala. El cultivo del Camarón es un desastre ecológico bien conocido, que produce camarones insustentables para los mercados de países desarrollados como Japón, la comunidad Europea y los Estados Unidos. El Asian Development Bank (ADB) está directamente involucrado en este desastre en Sri Lanka al proveer financiamiento para el manejo estas insustentables fincas a través del National Development Bank y a través del ministerio. Otro ejemplo es el Tropical Forestry Action Plan (TFAP – Plan de Acción para los Bosques Tropicales) –que es la respuesta de las agencias de las Naciones Unidas y del Banco Mundial al problema internacional de la deforestación tropical. Aún así se han tomado las tierras de la comunidad y se han involucrado en un supuesta explotación maderera sustentable. El mayor énfasis del TFAP fue incrementar los ingresos del Estado de los bosques. Esto se lograría, esencialmente, al incrementar sustancialmente la producción de madera a través de las madereras y también al incrementar la producción de madera desde las plantaciones. Pero en varios países los proyectos financiados bajo el TFAP son para la construcción de caminos, maquinaria y vehículos. Mientras la Deuda Externa es un problema reconocido, la Deuda Ecológica es una idea relativamente nueva, probablemente debido al hecho de que políticamente se le ha dado mayor importancia a los asuntos financieros que a la pérdida del legado natural. Los estándares de vida de los países industrializados del Norte deben mucho al masivo flujo de recursos naturales y de trabajo (tanto de esclavitud o como explotación) de los países en vías de desarrollo, y que como resultado, conforman un Tercer mundo – Sur, o países en desarrollo de Africa, América Latina y Asia. La recompensa ofrecida por los países del Norte a los del Sur no ha tomado en cuenta el daño social y ambiental causado por esta explotación. En efecto, los empobrecidos países del Sur han subsidiado y siguen subsidiando a los ricos países del Norte a través de la provisión de materias primas, facilidades y trabajo (Deuda Ecológica, FoE Melbourne). La deuda Ecológica se refiere a la responsabilidad acumulada de los países industrializados por la paulatina destrucción del planeta debida a sus patrones de producción y consumo. La extracción de las riqueza natural por el Norte en desmedro del pueblo del Sur ha contaminado su herencia natural y fuentes de sustento. La Deuda Ecológica también incluye el costo de energía humana de los pueblos de los Países del Sur. Los asuntos, en el contexto de Sri Lanka, que pueden ser considerados como dentro de la Deuda Ecológica, son: 1. Las extracciones y destrucciones del período colonial.
(Deforestación por plantaciones de té y café, recolección
de colmillos de elefante y otros items valiosos)
Aunque el país ha logrado la independencia, la destrucción continuó y desde la década de 1960 se hizo a través de las políticas y por influencia de los préstamos y donaciones de los IFI´s. Sin embargo, no existe evidencia clara de cómo establecer las responsabilidades de las IFI´s por esta destrucción. Ecuador provee un interesante estudio de caso. El país cubre alrededor de 80% del servicio a la deuda externa con los ingresos del petróleo, y justifica sus nuevas incursiones en nuevas fronteras y tierras indígenas basándose en la necesidad de mantener contentos a los acreedores internacionales. Las crisis financieras siguen cerca en la cola de la industria petrolera porque los gobiernos toman préstamos, cada vez más desde fuentes privadas, para respaldar el capital que se requiere para los desarrollos petroleros. Esto lleva a una nueva trampa de la deuda que asegura, a través de una variedad de condiciones, que más petróleo sea producido, reforzando este espiral de enfoque negativo sobre otros sectores potenciales de desarrollo. Ejemplos de esta extracción de recursos que aumentan la deuda existen alrededor del mundo. En 1994, el gobierno de Papua Nueva Guinea no fue capaz de pagar sus cuentas hasta que obtuvo un préstamo del Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional y del Asian Development Bank. Entre las estipulaciones de los préstamos se encontraban condicionamientos para permitir mayor acceso a los recursos naturales del país, y recomendaciones para vender la Mineral Resources Development Corporation, de propiedad del Estado. Similares condiciones crediticias han sido adheridas a los créditos, implícita o explícitamente, en lugares tan diversos como la ex Unión Soviética y México. Caso 1 Proyecto de Irrigación Kirindi Oya Sri Lanka tiene un ejemplo, por el que luchamos con el ADB (Asian Development Bank) para que pague por los daños causados al diseñar el proyecto de irrigación Kirindi Oya, falla del Banco. El proyecto fue propuesto para proveer agua de riego para 30.000 familias pero terminó proveyendo agua para los usuarios originales, e.d. menos de 7.000 familias. El proyecto destruyó toda el área y es ésta la que se ve afectada por las inundaciones anuales. Respecto de la demanda establecida por nosotros, el ADB preparó un informe que aún no ha sido publicado. En la sequía reciente, el ADB otorgó dinero, pero no fue la compensación por el daño. Bajo su oficina de Evaluación post proyecto, el ADB monitorea los proyectos pero ahí no hay información sobre si han pagado la compensación por sus errores. Aún si se demuestra responsabilidad de los IFIs, éstos no pueden ser demandados por el status legal del que gozan. Las donaciones, que están llegando desde los países desarrollados, pueden ser tomadas como el pago de la deuda ecológica. Pero esto puede no ser razonable ya que la deuda ecológica es mucho mayor que las donaciones que llegan de fuentes bilaterales y multilaterales. Los créditos de los IFI aún vienen con condiciones que destruyen el recurso natural. El caso Bhopal es un caso, que debe ser estudiado en esta situación. Caso II Bhopal – Acción Legal en las Cortes estadounidenses Siete individuos y cinco organizaciones, [tres sobrevivientes y dos organizaciones solidarias] introdujeron una demanda para una acción de clase el 15 de noviembre de 1999, el la Corte del Distrito Federal de Nueva York contra la Union Carbide Corporation y su ex Gerente General Warren Anderson. La demanda acusaba la Corporación y al funcionario de graves violaciones al Derecho Internacional y contra los Derechos Humanos a partir de su “temeraria y depravada indiferencia hacia la vida humana” al perpetrar el desastre. En el contexto de la Union Carbide y Anderson evadiendo la justicia en las Cortes Hindúes, la demanda citaba el Acta de Reclamos de Alien Tort, una ley de estadounidense que permite a extranjeros introducir demandas contra una compañía privada estadounidense que cometa graves violaciones contra los Derechos Humanos. El caso está siendo representado por una firma legal con base en Nueva York, Goodkind, Labaton, Rudoff and Sucharow, conocida por su éxito en casos de gran interés público. El 28 de agosto del 2000 el juez Sr. John F. Keenan de la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, descartó la demanda principalmente sobre la base de que el Acta de Bhopal [Acta (Procesamiento de Reclamos) del Desastre de la Fuga de Gas Bhopal, 1985] previene que individuos u organizaciones que no son parte del Gobierno de India introduzcan acciones contra Union Carbide o sus funcionarios. Claramente esta interpretación del Acta Bhopal es incorrecta como un asunto legal basado en la interpretación autoritaria del Acta por parte de la Corte Suprema de India. Aún más es contraria al Derecho Internacional así como a la política pública de Estados Unidos e India. En vista de los desvaríos de la justicia en la errada desestimación del caso, se introdujo una apelación ante la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito (Second Circuit Court of Appeals). Los sobrevivientes y organizaciones de solidaridad han buscado el apoyo del gobierno de India en la demanda de acción de clase en EU. Han demandado un informe de Amicus curae de la Union de India que presente los hechos relacionados al Acta de Bhopal. Otro caso fue presentado ante las Cortes de India por daños. El Gobierno de India inicialmente introdujo este caso en NorteAmerica sobre la base de que las Cortes Hindúes no tendrían la capacidad de decidir sobre asuntos de compensación de la mejor manera posible, ya que la Ley Contractual de India aún está en pañales. La Union Carbide Company argumentó que el sistema legal de India está bien desarrollado y que podría tratar el caso. Finalmente, el caso migró de regreso a las cortes de India mientras la Corte estadounidense decidió ser un foro inconveniente. La UCC quiso que el caso fuera transferido a India porque las cortes Hindús no están acostumbradas a compensar por daños masivos, a diferencia de las cortes estadounidenses. El caso eventualmente fue arreglado en la Corte Suprema de India la que ordenó a la Union Carbide pagar $ 470 Millones USD como compensación, pero esto levantó las preocupaciones respecto de la falta de relación entre lo otorgado y la cantidad de víctimas afectadas y las críticas urgen a que este caso demuestre las dificultades de los gobiernos del tercer mundo para intentar regular a las compañías transnacionales. Caso III Acta de Conservación Forestal de EUA El Gobierno de Sri Lanka ha decidido buscar posibilidades de entrar en un acuerdo con el Gobierno de los Estados Unidos de América para cambiar nuestras deudas nacionales, a la Conservación de los bosques tropicales remanentes en el país. Esto ha sido posibilitado bajo el Acta de Conservación de Bosques Tropicales de 1998 (105 US C214 de 29.07.1998). Este acta es una enmienda del Acta de Asistencia Extranjera (22 US C2151) y su intención es facilitar la protección de bosques tropicales a través de la reducción de la deuda con los países en desarrollo que tienen bosques tropicales. Sri Lanka tiene un alto nivel de biodiversidad y el mayor grado de endemismo
del Sur de Asia. La clave para nuestro desarrollo futuro reposa en
la conservación y uso racional de nuestra biodiversidad.
Sin embargo, es visto que el mismo TFCA sostiene que los bosques tropicales son importantes para el pueblo de EUA para mantenerse como reservorios de especies importantes en el campo de la Farmacéutica, parientes salvajes de los cultivos, y como sumideros de Carbono. La búsqueda de fármacos es una industria multimillonaria, manejada principalmente por compañías de Estados Unidos. La mayor parte de microbios que han sido utilizados para producir antibióticos y otros fármacos han llegado desde los países tropicales. Bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) propuesto bajo el Protocolo de Kioto un país puede reducir sus emisiones de carbono o bien, comprar títulos de carbono desde otros países. Una forma de adjudicación es el bosque que absorbe el dióxido de carbono. La adjudicación requiere que el país pague un monto anual a aquellos países que tienen bosques para así mantenerse en sus estándares de emisiones. Se piensa que los países del tercer mundo podrían recibir sustanciales ingresos anuales por mantener sus bosques. De esta manera, es claro cómo el TFCA está diseñado para ser de utilidad farmacéutica y tener adjudicaciones baratas. Sin embargo, si el TFCA considera el daño pasado causado por las naciones desarrolladas esto sería un caso distinto. Los países del sur tienen una necesidad y el derecho de desarrollar sus economías. Mientras la extracción de recursos sea el camino hacia este desarrollo, sin embargo, estas sociedades se encontrarán cada vez más atrapadas en un círculo vicioso de descenso económico. El Sur ya ha pagado su deuda en la forma de aguas contaminadas, deforestación, y violaciones de derechos, todo para mantener el petróleo barato para su consumo en el mundo industrial. Este concepto de la deuda ecológica que el Norte debe al Sur es crítico si alguna vez vamos a encontrar la salida a este dilema actual. La Declaración de Río firmada en la Cumbre de la Tierra en 1992 hacía un llamado a los gobiernos a que incluyeran los costos ambientales en su contabilidad sosteniendo que aquel que contamine, debería principalmente, asumir los costos de esta contaminación. Los países ricos deberían mantener esta obligación considerando la deuda ecológica que mantienen por su misma sobrevivencia.
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