Red Oilwatch
Internacional
Deuda Ecológica y petróleo
presentado en Praga, setiembre
del 2000
Aspectos generales
Los países del Sur vivimos una presión política y
económica debido a la deuda externa, sin reconocer las causas
por la que ésta fue contraída, que fueron básicamente
para cimentar un modelo de desarrollo basado en la extracción intensiva
de recursos naturales, como el petróleo y el gas. Además,
gran parte de esta deuda ha sido utilizada en el desarrollo de infraestructura
y en la promoción de nuevas operaciones petroleras.
Esta comprobado que existe una relación entre la dependencia
de un país con la explotación de petróleo y su desarrollo
posterior. La historia de los países petroleros del Tercer Mundo,
ha sido pasar de crisis en crisis, hasta configurar modelos de economías
dependientes, descapitalizadas y en muchos de casos que se expresan en
modelos políticos y sociales excluyentes, antidemocráticos
y represivos.
La explotación de petróleo y gas es una de las causas
más importantes del endeudamiento externo de los países petroleros
del Sur.
El financiamiento externo para proyectos petroleros es una forma de
subsidiar su extracción y para sacarlo a menor precio y beneficiar
a los países que mayormente lo consumen. La deuda externa se ha
convertido en una herramienta política para presionar la sobrexplotación
de estos y otros recursos naturales.
Por otro lado, inclusive los préstamos no reembolsables tienen
un propósito distinto a la ayuda, son más bien parte de un
paquete que conduce a la dependencia económica y la pérdida
de soberanía.
También los programas de ayuda para el desarrollo, las ayudas
a procesos de pacificación, o aquellas para enfrentar desastres
de la naturaleza, han servido para abrir mercados, por ejemplo para distribuir
la sobreproducción de cereales transgénicos de los Estados
Unidos a países del Tercer Mundo o para crear las condiciones y
regulaciones para la ampliar los proyectos de explotación petrolera.
La Deuda Ecológica es un nuevo concepto que explica el verdadero
flujo de capitales, recursos naturales y seres humanos y explica el destino
y los efectos de la deuda externa monetaria y propone identificar a los
deudores y acreedores, en un mundo desigual, conformado por un Norte
enriquecido que mantiene su alto nivel de consumo gracias a los recursos
extraídos en el Sur.
En el centro del modelo de sobreconsumo, sobrexplotación, contaminación
global y local, desigualdad y endeudamiento, está como fuente de
energía los hidrocarburos fósiles. Su exploración,
extracción, transporte, refinamiento y consumo provocan graves
impactos ambientales, sociales y culturales tanto a nivel local como global
- como el cambio climático -, lo que constituye una gran parte de
la deuda ecológica.
Los puntos de vista, científico
y social,
sobre la ecplotación petrolera
La exploración, extracción, transporte, refinamiento y
consumo de combustibles fósiles están provocando impactos
a nivel local, nacional y global, que ponen en riesgo la sobrevivencia
de los pueblos, debido a la destrucción de los ecosistemas, a la
descapitalización de las economías nacionales y a los cambios
en el clima. La exploración de gas y petróleo que se
desarrolla en diferentes partes del mundo no industrializado, no se justifica,
pues las reservas existentes superan con mucho la capacidad de absorción
del planeta de los gases emitidos por su combustión.
Desde el punto de vista científico es necesario no sólo
detener el incremento de emisiones, sino que es urgente reducirlas. La
quema de solamente una fracción de las reservas existentes
petróleo y gas asegurarían una catástrofe climática,
por lo que los países isleños del OASIS han demandado una
reducción de por lo menos el 25% de las emisiones antes de finalizar
este año. Los países industrializados, por su
parte, no solo que han encontrado caminos para evadir el ridículo
compromiso de reducir inclusive en un 5.5.% de emisiones, sino que por
el contrario, han aumentado en un 1% las mismas. Esto contrasta con la
actitud responsable de diferentes pueblos del Sur que hacen reducciones
reales al impedir la apertura de nuevos pozos o cerrar los ya existentes.
Se ha visto que las empresas petroleras han sostenido campañas
permanentes para impedir las reducciones al consumo de petróleo,
y hasta están logrando que otras fuentes energéticas (eólicas,
solares, entre otras), sean sujetas a la apropiación y al monopolio.
Por ejemplo, Shell o BP están haciendo gigantescas inversiones en
el desarrollo de nuevos tipos de energía o para sustituir las pequeñas
represas por megaproyectos de energía.
La actividad petrolera es una de las principales causas de la deforestación
y pérdida de biodiversidad. Provoca contaminación de aguas
superficiales y subterráneas, la alteración de los ciclos
de agua y la contaminación de la atmósfera a nivel local
y global.
Los 10 fundamentos de la deuda ecológica
por las actividades de extracción de gas y petróleo
1. La desacralización de la tierra, pues las culturas ligadas
a la tierra, consideran a la tierra la madre y al petróleo
su sangre.
2. El exterminio de culturas y el sacrificio de la salud de los pueblos.
3. La pérdida de biodiversidad silvestre y agrícola debido
a la contaminación que genera esta actividad.
4. La destrucción de ecosistemas (mares, costas, bosques, etc.)
y la anulación de los servicios ambientales que estos proveen.
5. La erosión o pérdida de otras fuentes de energía
limpias, renovables y de bajo impacto debido a la promoción diferentes
tipos de préstamos y a la eliminación de impuestos.
6. La producción de toneladas de Carbono que llegan inevitablemente
a la atmósfera y que rebasan la capacidad de absorción del
planeta y que provocan el aumento del efecto invernadero y los caos climáticos.
7. La imposición de aumentar las exportaciones de hidrocarburos
para pagar la creciente deuda externa.
8. La apropiación y control de bienes públicos.
9. El acaparamiento y control monopólico de un recurso estratégico,
a través de cual se controla la base del sistema productivo de la
sociedad industrial.
10. Las exportaciones de petróleo y gas no incluyen los costos
sociales y ambientales, locales y globales.
Frente a esto proponemos
1. La moratoria a la exploración petrolera
Iniciar un moratoria a toda la nueva actividad exploratoria que supone
detener la destrucción ambiental y cultural que genera esta industria
y evitar que la deuda ecológica se incremente. Impedir que nuevas
áreas se afecten debido a la explotación de petróleo
y gas ya que la conservación de los ecosistemas naturales existentes
es la única garantía de sobrevivencia de los pueblos tradicionales
alrededor del mundo.
Respetar las figuras jurídicas que sustentan la moratoria a
la exploración de petróleo y gas como son los derechos consuetudinarios
de los pueblos indígenas y comunidades locales de precautelar la
integridad de su territorio y cultura; también los marcos legales
nacionales y del derecho internacional, como son el Convenio de Diversidad
Biológica, el convenio 169 de la OIT, entre otros.
2. La soberanía energética
Por muchos años hemos exportado petróleo y gas a precios
baratos, sin incluir el tiempo y el trabajo para su producción,
ni los daños ambientales y culturales que esto ha generado.
El aumento actual de los precios del petróleo está provocando
reacciones tales como: la presión a los países productores
para colocar más petróleo en el mercado; una mayor presión
a los países no miembros de la OPEP para aumentar las reservas,
garantizando su acceso a estos recursos; y, el incremento en la cantidad
de crudo en el mercado, gracias a reservas de países como Estados
Unidos, lo que provocará, a más de los impactos locales y
globales, una mayor pérdida de soberanía energética.
Los grandes consumidores y las empresas petroleras han impuesto tradicionalmente
los precios del petróleo tomado solamente como referencia los costos
de extracción y transporte.
La soberanía energética implica proteger los bienes y
recursos, evitar su despilfarro y desarrollar capacidades de autonomía
a nivel local y nacional. La mejor manera de garantizar la independencia
es desarrollar proyectos de energía a pequeña escala, limpios,
autónomos y que no requieran de grandes inversiones. Es necesario
reorientar las inversiones, préstamos y subsidios hacia proyectos
de energías renovables, limpias y de bajo impacto, que permitan
el fomento de las energías sustentables y descentralizadas en base
a tecnologías y base científica que ya existe en el Sur.
3. La soberanía alimentaria
La importación de productos elaborados está subsidiada por
el petróleo barato que hemos exportado y nos esclaviza a la dependencia.
Una agricultura basada en insumos externos implica utilizar todo
un paquete tecnológico que nos obliga a comprar semillas, abonos,
plaguicidas, y maquinaria cuyo sustento es el del petróleo. También
los alimentos importados están inyectados de petróleo y compiten
deslealmente con las producciones nacionales. Estados Unidos que
es el principal consumidor de petróleo, y es el principal productor
agrícola del mundo, ha logrado establecer un modelo por el cual
todos los países pobres lo subsidian.
Para un Estado la soberanía alimentaria implica eliminar todas
las actividades que son altamente consumidoras de energía como es
la agricultura mecanizada, los cultivos de agroexportación, etc.
y que, además, amenazan a otras actividades que son productoras
netas de energía, como la agricultura campesina, la recolección,
la pesca, etc.
4. Recuperar la capacidad de sustentación
Si reparamos en los verdaderos costos del petróleo, veremos que
hemos perdido territorio, salud, dignidad y dinero. En las zonas
afectadas por la contaminación petrolera, será posible hablar
de soberanía sólo en la medida en que se logre su restauración
ambiental y se recupere la capacidad de autosustentación.
Juzgar a las empresas petroleras en su país de origen, por los daños
ambientales, es una forma de evitar la impunidad ambiental. Permitirá
recuperar la capacidad de sustentación y la soberanía.
Archivos de la deuda ecológica
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1. Indonesia - Caltex
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2. Ecuador - Texaco
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3. Nigeria - Shell
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4. Colombia - Occidental
1. Indonesia - Caltex
Deudor: Caltex (consorcio Texaco - Chevron)
País acreedor: Indonesia - Provincia de Riau-Sumatra
Pueblos: Sakai, Laut, Talang Mamak, Bonai, Sakai, Hutan y Akit.
Son en total 4.747 familias y 35.682 personas. Los más
impactados por la actividad petrolera han sido los Sakai.
Ecosistema afectado: bosques húmedos
Tiempo de intervención: 40 años
Historia de la empresa: Caltex Pacific Indonesia, que es un consorcio
entre las petroleras Texaco y Chevron para operar en varios países
asiáticos.
Extensión ecológica del daño:
Caltex tiene una importante presencia en la provincia de Riau, en Sumatra
y es la mayor empresa petrolera en el país. Extrae un 1'500.000
barriles diarios, lo que representa el 60% de la producción nacional.
Al momento Caltex opera cuatro bloques en Riau, con dos contratos que han
sido extendidos hasta los años 2020 y 2013 respectivamente. Caltex
es la operadora de 600 pozos petroleros en el Centro y Este de Sumatra.
La actividad petrolera ha destruido el ecosistema en cada una de sus
etapas. En la perforación, se genera grandes cantidades de
agua de formación, que contiene una mezcla compleja de aguas subterráneas
con materiales líquidos y sólidos, incluyendo crudo, fluidos
de perforación, químicos de perforación y materiales
geológicos. Las aguas de formación pueden contener cantidades
peligrosas de compuestos orgánicos (hidrocarburos) e inorgánicos
(trazas de metales pesados) de naturaleza tóxica.
El agua de formación es descargada a piscinas en las que se separa
el agua de los hidrocarburos. Se produce una estratificación del
crudo superficial y las aguas de formación. El agua es vertida
entonces al medio ambiente sin ningún otro tratamiento. Las
piscinas no tienen ningún tipo de recubrimiento para prevenir la
infiltración de los contaminantes.
La temperatura promedio del agua de formación es de 80ºC.
Las temperaturas altas se mantienen varios kilómetros ríos
abajo, lo que produce fuertes impactos en el fito y zooplancton así
como en la microbiología del agua, lo que hará aun más
difícil la biodegradación de los contaminantes procedentes
de los efluentes petroleros.
Los derrames ocurridos en la operación petrolera, procedentes
de los pozos y el oleoducto, es una de las principales rutas por
las cuales el crudo entra a formar parte de los cuerpos de agua en la zona,
lo que puede conducir además a contaminación del suelo e
infiltración a los cuerpos de agua subterránea.
Extensión cultural del daño:
La explotación petrolera, así como otras actividades
de extracción intensiva en la zona, han puesto en peligro la sobrevivencia
de estos pueblos, no sólo por la contaminación de las aguas
y el aire, sino principalmente por el proceso de apropiación
del territorio que estas compañías han tenido. Este
proceso que ha sido apoyado por el gobierno de Indonesia.
Impactos indirectos:
Hay una inmensa red vial que sirve a la industria petrolera,
lo que ha significado la apertura de gran cantidad de bosques primarios
para la instalación de las estaciones, pozos y carreteras. La actividad
petrolera ha sido la puerta de entrada para otras actividades económicas
como las plantaciones forestales. El pueblo Sakai ha sido objeto desde
hace algunos años de reasentamiento involuntario, para que sus tierras
sean usadas por estas compañías.
2. Ecuador - Texaco
Deudor: Texaco
País acreedor: ECUADOR
Pueblo: Secoya, Quichuas, Huaorani, Tetete (extinguidos),
campesinos. Son aproximadamente 30.000 personas.
Ecosistema afectado: Bosque Húmedo Tropical amazónico
Tiempo de intervención: 28 años
Historia de la empresa: Texaco es una empresa norteamericana,
creada en Texas en 1926.
Extensión ecológica del daño:
Texaco extrajo cerca de 1500 millones de barriles de crudo. Construyó
22 estaciones, perforó 339 pozos en un área que actualmente
alcanza las 442.965 hectáreas y vertió toneladas de material
tóxico y desechos de mantenimiento y más de 19 mil millones
de galones de agua de producción en el medio ambiente.
En sus aproximadamente 200 mecheros, quemó diariamente 2 millones
de metros cúbicos de gas.
El agua de producción es una gran cantidad de desecho líquido
que generalmente contiene hidrocarburos (incluidos el benceno y PAHs),
metales pesados y sales en niveles tóxicos.
Las emisiones a la atmósfera incluyen gases que producen el efecto
invernadero, precursores de la lluvia ácida y otros contaminantes
que en su mayoría contienen dioxinas.
Además de las rutinarias y deliberadas descargas y emisiones
en el ambiente, los derrames accidentales han sido muy frecuentes.
Texaco operó el oleoducto transecuatoriano y los derrames ocurridos
fueron aproximadamente de 16,8 millones de galones de crudo.
La desnutrición debido a la contaminación y destrucción
de recursos de la zona es la más alta del país, los casos
de cáncer son los más altos del país y son crecientes,
debido a la situación crónica de contaminación
Extensión cultural del daño:
Se extinguió la cultura Tetete, los pueblos indígenas
de la zona quedaron reducidos a minorías étnicas. Se
afectaron los patrones culturales de alimentación y de vida. Se
debilitó el sistema tradicional de salud, toma de decisiones y organización.
Impactos indirectos:
La presencia de Texaco indujo a procesos de colonización
lo que aumentó la deforestación e intervención sobre
la zona.
Se construyeron 500 Km. de carreteras y oleoductos principal y secundarios.
Se crearon ciudades petroleras caracterizadas por ser centros de violencia,
prostitución, consumo de alcohol.
Luego de la Texaco, entraron decenas de empresas petroleras, agroindustriales,
mineras, madereras.
3. Nigeria - Shell
Deudor: SHELL
País acreedor: NIGERIA
Pueblo: Ogoni y otros grupos étnicos. Son 5.000
personas del pueblo Ogoni y 30.000 de otros pueblos.
Ecosistema afectado: Bosques de manglar
Tiempo de intervención: 40 años
Historia de la empresa: Royal Dutch Shell, empresa anglo - holandesa.
Extensión ecológica del daño:
Existen 349 sitios de perforación, 700 Km. de líneas
de flujo, 400 Km. de oleoductos, 22 estaciones y una terminal. Shell produce
800.000 barriles diarios. Produce descargas al ambiente permanentes, rutinarias
y accidentales.
Solamente en 1989 se quemaron 613billones de pies cúbicos de
gas, liberándose con esto 35 millones de toneladas de CO2 y cerca
de 12 millones de toneladas de metano.
Desde 1982 hasta 1992 se derramaron 1.6 millones de galones en los campos
operados por Shell, en 27 incidentes separados. Las piscinas descargan
directamente al delta del Níger.
Uno de los aspectos más críticos es el dragado y
la canalización, pues se ha interferido el flujo natural de las
mareas y el intercambio del agua dulce y del agua salada, afectando las
tierras de cultivo. La destrucción del manglar provoca que
los cambios en el nivel del mar, resultado de los Cambios Climáticos
tengan una impacto incontrolable sobre las poblaciones locales, al perderse
la barrera natural.
Shell enfrenta numerosas roturas de su oleoducto, el mismo que se encuentra
en pésimas condiciones, sin embargo argumenta que las roturas se
deben a sabotajes. El sabotaje en Nigeria tiene pena de muerte,
este hecho ha determinado la persecución de gente de la zona.
Nunca se ha podido comprobar sabotajes
La construcción de las carreteras ha provocado además
de la deforestación, el represamiento del agua, con lo que o se
secan los bosques o se marchitan por exceso de agua. Una vez que
se realiza la explotación del petróleo los manglares que
han logrado sobrevivir mueren debido a la contaminación, pues
el petróleo se deposita en los órganos de reproducción
del manglar. Cualquier intento de protesta es duramente reprimido.
Existen fuerzas especiales de seguridad. Los desechos son rutinarios,
los manglares son vulnerables, al crudo, a los químicos y a la sedimentación
Extensión cultural del daño:
En la zona se practicaban actividades sustentables de extracción
agricultura y pesca. Estas actividades son parte esencial de la cultura
de las poblaciones tradicionales. Los mangles son el sitio de origen
de culturas milenarias, en la actualidad los pueblos Ogoni están
sometidos a la violencia, discriminación y empobrecimiento. La presencia
de Shell es una prolongación del imperialismo británico.
Shell mantiene un estilo colonialista a tal punto que destruyo en 1991
un hospital construido por el esfuerzo comunitario.
Impactos indirectos:
La presencia de Shell ha determinado que existan otras empresas como
Agip, Texaco, Chevron, Mobil y Elf, en la zona, y que todas ellas utilicen
pésimos estándares. Se han construido centenas de Km.
de carreteras que inducen a la colonización y la presión
de los bosques del Delta del Níger. La zona petrolera es la zona
con mayor violencia. Los manglares son ahora sitios de contaminación
y masacres. La extracción petrolera ha provocado conflictos interétnicos
como fue la guerra del Biafra.
4. Colombia - Occidental
Deudor: Occidental
País acreedor: Colombia
Pueblos: Guahibos (Incluye a los Sikuani, Betoyes, Macahuanes,
Hitanu, Dome Jiwi), Saliva y campesinos de Arauca.
Ecosistema afectado: Laguna del Lipa.
Tiempo de intervención: 20 años
Historia de la empresa: Empresa estadounidense, una de
las 10 más grandes del mundo.
Extensión ecológica del daño:
El contrato con Occidental abarcó un área de 5 millones
de hectáreas; la empresa se asentó principalmente en la Laguna
de Lipa, gran santuario y centro de importancia cultural y espiritual de
los pueblos Guahibos, Macahuanes, Betoyes y pueblos indígenas vecinos
y cubre una superficie de 100.000 hectáreas. Junto a ella una extensión
de 715.000 hectáreas de bosque tropical perteneciente a la reserva
forestal y ecológica del Sarare. El Oleoducto Caño Limón
Coveñas comprende una longitud de 780 kilómetros.
Oxy tuvo un agresivo proceso de ocupación de los territorios,
construyó carreteras, diques, muros de contención, puentes,
campamentos, etc. y provocó la alteración total de los sistemas
naturales de drenaje, afectando las economías locales de campesinos
e indígenas, de agricultura y pesca. La vía Saravena - Arauca
se construyó como un dique por la falta de drenajes.
Debido a las características del crudo liviano se presenta una
fuerte contaminación de hidrocarburos aromáticos carcinogénicos
(Benceno, Xileno).
Para la construcción de 1000 Km. de oleoducto, se arrasaron fincas
de pequeños campesinos y zonas de bosques naturales; el oleoducto
se convirtió en sitio de sabotajes, lo que provocó una permanente
contaminación en su ruta (mas de 654 casos provocando 2,1 millones
de barriles derramados).
La contaminación es rutinaria, accidental y provocada. Occidental
ha vertido a los ecosistemas araucanos mas de 5 mil millones de barriles
de agua de formación.
Extensión cultural del daño:
Se expropiaron las tierras a los campesinos y además, la empresa
provocó que la cultura Guahiba haya sido desmembrada espiritualmente
y que las comunidades se encuentren en acelerado proceso de aniquilamiento
físico y cultural. Los Guahibo incluyen a los Sikuani, Betoyes,
Macahuanes, Hitanu y Dome Jiwi. Tras 20 años de actividad petrolera
los Macahuanes perdieron el 75% de su territorio y los Hitanu y los Dome
Jiwi el 95% de su territorio.
El pueblo Guahibo esta hoy sumido en el alcoholismo, la prostitución,
las enfermedades y la desnutrición, perdieron la caza, la pesca
y la recolección. De igual manera se afectó a los pueblos
Sáliva y Sikuani cuando la compañía entró en
1980 a los resguardos indígenas de Orocué.
Impactos indirectos:
Occidental ejerció diferentes tipos de influencia y provocó
un debilitamiento de la legislación de conservación al haber
logrado sacar un permiso de operación en un área de reserva.
Occidental ejerció todas sus influencias para eliminar el estatus
de santuario de fauna y flora al área donde iba hacer el desarrollo
petrolero para así no tener ningún impedimento legal.
La actividad petrolera en Arauca determinó un incremento de la
violencia, convirtiéndola en una de las zonas más conflictivas
del país.
Frente a la reunión del
Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial
Praga, septiembre del 2000
El papel, la constitución y las políticas del Fondo Monetario
Internacional y del Banco Mundial han sido duramente cuestionados
a nivel internacional por los impactos sociales y ambientales que han tenido
sobre los países no industrializados.
Los gobiernos y las organizaciones sociales, las ambientales y las de
derechos humanos de los países del Tercer Mundo han criticado la
forma en que el FMI y el BM toman decisiones y las han denunciado
por ser el vehículo para condenar a sus economías a
la progresiva descapitalización.
Una de las vías que tienen estas instituciones para imponer políticas
a los países del Tercer Mundo es la acusación de que estos
tienen problemas de corrupción, desconociendo que la corrupción
es una relación de dos vías, en donde hay tanto el que corrompe
como el corrompido, y que este problema no podrá solucionarse mientras
no se corten las bases y orígenes de la misma.
En la actualidad el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional
promueven entre los países del Tercer Mundo la liberalización
de inversiones y la competitividad comercial dentro del proceso de globalización.
Estas políticas han impulsado el aumento de la producción
petrolera e imponen un modelo de desregulación y de
privatizaciones del sector energético que conduce a la intensificación
de los problemas ambientales, sociales y económicos de los
países del Tercer Mundo.
Las políticas energéticas impulsadas desde estas instancias
han jugado un papel central en la destrucción de recursos locales,
por el fomento a actividades económicas de exportación, que
tienen severos impactos ambientales y sociales, y por promover modelos
basados en grandes infraestructuras.
El Banco Mundial está apoyando la construcción de
una serie de oleoductos y gasoductos que atravesarán por zonas frágiles
y boscosas, como son el oleoducto Chad - Camerún, el gasoducto de
Africa Occidental; los gasoductos a construirse en Indonesia, el
gasoducto Bolivia - Brasil. Todos estos han sido duramente cuestionados
por razones ambientales y sociales.
Por otra parte, los programas de apoyo al desarrollo del Banco
Mundial parten de un concepto de pobreza errado, pues desconocen que los
países del Tercer Mundo somos ricos en biodiversidad, en recursos,
en cultura, y que, estamos descapitalizados debido a las medidas económicas
impuestas por estos organismos, medidas que implican la extracción
intensiva de las materias primas, la reducción de los presupuestos
del Estado en educación, salud y otros aspectos sociales.
Desconocen, además, que el modelo industrializado no es
un modelo a seguir, pues supone ocupar el espacio ambiental y los recursos
de otros países o regiones del mundo. Has sido justamente este modelo
el que ha ido constituyendo e incrementando la deuda ecológica
que tiene los países del Norte con los del Sur del mundo.
Las políticas sociales, de energías limpias y de
desarrollo local deben tratarse en instancias en donde exista equilibrio
entre los países y donde los intereses de los países del
Tercer Mundo estén adecuadamente representados. Estas son
condiciones para que sea posible resolver los problemas energéticos,
mas allá de las consideraciones técnicas, desde
una perspectiva de la soberanía energética y en relación
con las fuentes de producción de energía,
con la distribución equitativa y con el control de todo
el proceso energético.
Las organizaciones de Oilwatch proponemos
Al Banco Mundial:
1. Asumir la responsabilidad por los daños ocasionados, sobre
los ecosistemas intervenidos y sobre la situación económica
y social de las poblaciones locales. Para esto es necesario
que se lleve a cabo un estudio de los impactos que sus políticas
energéticas han tenido sobre los países del Tercer Mundo.
En base a los resultados de estos estudios, se debe abrir una línea
de fondos para la restauración de las zonas afectadas.
2. Suspender todo proyecto ligado al uso o transporte de combustibles
fósiles, así como todo proyecto que justifique aumentar la
exploración de combustibles fósiles.
3. Establecer sistemas de participación con los que las comunidades
puedan establecer su libre decisión, con capacidad de veto.
El proceso de consulta no puede convertirse en un proceso de acoso a las
organizaciones y pueblos que han declarado no querer los proyectos en cuestión.
El Banco Mundial debe respetar el derecho soberano de los pueblos a mantener
su desarrollo en base a sus propias propuestas.
Al Fondo Monetario Internacional
1. Detener la políticas de ajuste estructural que obligan a los
países del Tercer Mundo a sujetarse a un modelo de exportaciones
e importaciones que implica aumentar la explotación petrolera causando
impactos ambientales locales y globales.
2. No obligar a ningún país a que expanda sus actividades
petroleras y a que disminuya sus barreras para nuevas inversiones en el
sector petrolero, en perjuicio de la empresas nacionales, o que elimine
la protección a los derechos comunitarios y soberanos con el objetivo
de incrementar la actividad petrolera.
3. Reconocer la ilegitimidad de la deuda externa y además la
existencia de la deuda ecológica, la misma que se incrementa con
el flujo de recursos del Sur al Norte.
4. Asumir la responsabilidad por los daños ocasionados, a los
ecosistemas intervenidos y por la situación económica
y social de las poblaciones locales. Para esto es necesario
que se lleve a cabo un estudio de los impactos que sus políticas
energéticas y de ajuste estructural han tenido sobre los países
del Tercer Mundo. En base a los resultados de estos estudios, se
debe abrir una línea de fondos para la restauración de las
zonas afectadas.
A los Gobiernos del Tercer Mundo:
1. Iniciar una moratoria a la exploración de combustibles fósiles.
2. Replantear todos los préstamos que sean para proyectos que
utilicen como fuente de energía los combustibles fósiles
o que sean para su extracción o transporte.
3. Comprometer sus esfuerzos en desarrollar una base legislativa e institucional
para una transición energética nacional a una basada
en energías sustentables, limpias y descentralizadas.
4. Suspender el fomento o los subsidios a los contaminadores y
en su lugar abrir líneas de apoyo a las comunidades locales, campesinos
e indígenas que son productoras netas de energías limpias.
5. Iniciar la eliminación de actividades petroleras en
territorios indígenas y en áreas frágiles o con probados
impactos ambientales.
6. Diferenciar la responsabilidad sobre la restauración de los
ecosistemas afectados por el cambio climático y el financiamiento
de los planes de contingencia frente a estos eventos, siendo mayor la de
las naciones industrializadas, la de las agencias multilaterales
y la de las empresas, debido a que los han inducido o incrementado la intensidad
de los Cambios Climáticos, con la promoción del uso de combustibles
fósiles y al excesivo consumo de energía.
7. Los gobiernos del Tercer Mundo deben actuar en bloque a fin de lograr
cambios sustanciales en las políticas internacionales para que encaminen
al Tercer Mundo al control soberano de su patrimonio
A los pueblos y organizaciones del Norte comprometidas
con el medio ambiente.
1. Los pueblos y organizaciones del Norte tienen un compromiso con el
Tercer Mundo, pues son los Gobiernos y las empresas del Norte las que determinan
las políticas que, al implementarse en el Sur, provocan distorsiones
económicas, sociales y ambientales. Por lo tanto deben dirigir
su acción de presión hacia sus gobiernos y sus empresas,
además de las acciones que se hacen a nivel internacional.
2. Bajar el consumo y sumarse a la lucha por que se reconozca
la deuda ecológica que tiene el Norte con el Sur debido a que los
altos estándares de vida del Norte están basados en el flujo
histórico de bienes naturales y recursos financieros
del Sur al Norte.
3. Superar algunos conceptos que estigmatizan y subordinan al Sur, tales
como que son países corruptos, pobres, sin tecnología, inhabilitados,
etc. Las políticas del Banco Mundial se justifican basados en estos
conceptos. Inclusive las políticas de eliminación de la extrema
pobreza deberían ser complementadas con las de eliminación
de la extrema concentración de riqueza.
A los pueblos y organizaciones del Sur comprometidas
con el medio ambiente:
1. Movilizarse para denunciar las políticas de los organismos
financieros internacionales por el papel que han jugado al fomentar el
uso de combustibles fósiles y por pretender unificar los modelos
energéticos, sacrificando la diversidad de ecosistemas y recursos
naturales, imponiendo modelos dependientes con relación a la energía.
2. Ejercer la moratoria a la exploración de nuevos pozos petroleros
o al cruce de tuberías, valiéndose del supremo derecho a
la resistencia, pues estos afectan la tierra, la alimentación y
la integridad territorial.
3. Luchar por la soberanía energética con proyectos
de energía renovables, limpios, descentralizados, independientes
y de bajo impacto.
Por el planeta y su gente....
RED INTERNACIONAL OILWATCH
(oilwatch@uio.satnet.net)
Oilwatch es una red internacional de 120 organizaciones
ecologistas, de derechos humanos, religiosas y de comunidades locales,
que apoya la resistencia a las actividades de explotación
de gas y petróleo en los trópicos y denuncia sus impactos
locales y globales desde una perspectiva de países del Sur.
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